miércoles, 17 de junio de 2015

             Ayer llamaste y no reconocí tu número. Mi celular está tan lento que tarda unos segundos en identificar quien está del otro lado. Una secuencia de ocho números que solía saber de memoria, ahora me parecía completamente desconocida. Casi como número de colombiana de vomistar ofreciendo planes de portabilidad, estuve a punto de cortar.

Ayer llamaste y no reconocí tu número.